Volver
Smell-e technology: Bridging the gap between virtual and real-life food responses using an immersive multisensory VR food environment
Ver articulo original
Gancho
¿Y si tu nariz pudiera engañar a tu cerebro para comer mejor?
Cita APA7
van der Laan, Nynke., Boesveldt, Sanne., Vuorre, Matti., van Leeuwen, Tessa.M., Verboon, Kim., Masterson, Travis., Klippel, Alexander., & de Vries, Rachelle. (2026). Smell-e technology: Bridging the gap between virtual and real-life food responses using an immersive multisensory VR food environment. *International Journal of Human-Computer Studies*, 215, 103851. https://doi.org/10.1016/j.ijhcs.2026.103851
Resumen divulgativo
Investigadores han desarrollado un entorno de realidad virtual que combina imágenes, sonidos y olores reales para estudiar cómo respondemos a la comida. La tecnología, llamada Smell-e, permite reproducir aromas mientras los participantes exploran supermercados o cocinas virtuales, midiendo sus reacciones y decisiones alimentarias. El objetivo es averiguar si lo que sentimos y elegimos en este entorno digital se parece a lo que haríamos en la vida real. Los resultados muestran que añadir el sentido del olfato a la experiencia virtual aumenta significativamente el realismo percibido y activa respuestas emocionales y fisiológicas similares a las del mundo real. Esto abre la puerta a estudiar hábitos alimentarios de forma controlada, ética y reproducible sin necesidad de experimentos en entornos reales.
Post LinkedIn
¿Podría la realidad virtual ayudarnos a entender por qué comemos lo que comemos? Un equipo de investigadores acaba de publicar un estudio sobre "Smell-e", un entorno de realidad virtual multisensorial que integra no solo imágenes y sonidos, sino también aromas reales sincronizados con el entorno digital. Los participantes exploraban escenarios como supermercados o cocinas virtuales mientras se medían sus respuestas emocionales, fisiológicas y de comportamiento. El hallazgo clave: cuando se añade el olfato a la experiencia virtual, las respuestas de los usuarios se acercan notablemente más a las que tendría en situaciones reales. Esto es crucial para la investigación en nutrición y comportamiento alimentario, donde reproducir condiciones de vida real en laboratorio siempre ha sido un enorme desafío metodológico. Las implicaciones son amplias. Desde el diseño de intervenciones para mejorar hábitos alimentarios hasta el desarrollo de terapias para trastornos de la conducta alimentaria, pasando por el marketing de productos saludables. La tecnología avanza y la ciencia del comportamiento alimentario avanza con ella. La pregunta ya no es si podemos estudiar la alimentación en entornos virtuales, sino cómo aprovechar mejor esa capacidad. ¿Crees que las empresas de alimentación o salud pública deberían invertir más en este tipo de herramientas de investigación?
Post blog
Cuando la realidad virtual huele a comida: la tecnología que quiere entender cómo comemos Imagina ponerte unas gafas de realidad virtual, caminar por un supermercado digital y, de repente, percibir el aroma del pan recién horneado o el olor dulce de la fruta madura. Eso es exactamente lo que propone Smell-e, una tecnología desarrollada por un equipo internacional de investigadores que acaba de publicar sus resultados en el International Journal of Human-Computer Studies. **El problema que querían resolver** Estudiar el comportamiento alimentario humano es complicado. Los experimentos en laboratorio son artificiales y no reflejan bien la vida cotidiana, pero los estudios en el mundo real son difíciles de controlar y reproducir. Durante décadas, los científicos han buscado un punto intermedio: entornos que se parezcan a la realidad pero que permitan medir con precisión lo que ocurre en el cuerpo y la mente de las personas. La realidad virtual parecía la respuesta perfecta, pero tenía un problema importante: le faltaba el olfato. Y el olfato, como saben bien los neurocientíficos, está íntimamente ligado a las emociones, los recuerdos y las decisiones relacionadas con la comida. Sin él, la experiencia virtual quedaba incompleta. **La solución multisensorial** El equipo diseñó un entorno de realidad virtual inmersivo que integra estímulos visuales, auditivos y olfativos de forma sincronizada. Los participantes exploraban escenarios cotidianos como cocinas y supermercados mientras la tecnología Smell-e liberaba aromas específicos en el momento adecuado. Todo el tiempo, sensores medían sus respuestas fisiológicas, sus emociones autopercibidas y sus decisiones sobre alimentos. Los resultados fueron claros: la presencia del olfato aumentó significativamente el realismo percibido por los participantes y provocó respuestas emocionales y corporales más parecidas a las que se producen en situaciones reales. En otras palabras, el cerebro no distinguió tanto entre lo virtual y lo real cuando el olfato estaba presente. **Por qué importa** Esto tiene consecuencias prácticas muy relevantes. Los investigadores en nutrición podrán diseñar experimentos más válidos sin necesidad de costosos estudios de campo. Los profesionales de la salud podrían usar entornos similares para trabajar con personas que tienen dificultades con la alimentación, desde trastornos alimentarios hasta pérdida del apetito en pacientes oncológicos. Incluso el sector de la alimentación podría beneficiarse para testar productos o campañas de forma más realista. **Un paso más hacia la fusión de los sentidos digitales** Smell-e no es solo una herramienta de laboratorio curiosa. Es una señal de que la tecnología inmersiva está madurando hacia una experiencia verdaderamente multisensorial. Cuando logramos que la realidad virtual huela, sabe y suene como la vida real, las posibilidades para la ciencia, la medicina y la sociedad se multiplican de forma extraordinaria. El futuro de la investigación en alimentación, quizás, huele a pan recién hecho.
Guardar borrador
Aprobar
Archivar
Ocultar